Psicóloga Colegiada desde 2010 | 16 años de experiencia
De repente hay dos copas de vino y un torso al otro lado de la mesa. Una silueta a contraluz en la foto de un atardecer. Otro par de pies en esa preciosa instantánea en la playa. Y un desconocido empieza, poco a poco, a colonizar el feed de uno de nuestros contactos en las redes sociales. No hay un mensaje suficientemente explícito y las fotos no los retratan en actitud cariñosa. Puede ser un amigo.